Si eres de bocatas, éste te va a encantar, sobre todo porque es rápido, fácil y está delicioso.

Para unos de esos días que no tengas ganas de cocinar, éste bocadillo de higos secos y pollo asado (puedes usar el que te ha quedado del día anterior) te vendrá de fábula. 

 

 

Para prepararlo necesitaremos una cantidad pequeña de carne de pollo desmenuzada, unas láminas de higos secos, hierbas frescas, frutos secos, queso cremoso untable, una berenjena apenas asada, frutos secos y un buen pan de coca o un pan espaciado.

 

Ingredientes

Las cantidades que detallamos a continuación, son las adecuadas para un bocadillo mediano/grande. Este dato te lo damos para que consigas los ingredientes para la cantidad de bocadillos que necesites.

 

100 g de pollo asado

3 cucharadas de queso cremoso untable

3 cucharadas de cebolla roja

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

4 hojas de menta fresca

4 higos secos variedad El Pajarero

1 berenjena cortada en rodajas y levemente asada

Una cucharada de cacahuetes o nueces molidas no muy pequeñas

Si prefieres el picante, una guindilla fresca o seca al gusto

Sal

 

Preparación

En primer lugar, desmenuza el pollo con la ayuda de un tenedor. Condimentalo al gusto con sal, pimienta y si le quieres dar un toque picante, ponle un poco de guindilla en copos.

 

Posteriormente, lava y corta en rodajas medianas la berenjena, ponlo en una plancha y a los pocos minutos le das la vuelta. Mientras se asa la berenjena, pica finamente la cebolla, luego mezclala con el queso fresco untable con la cebolla roja ya picada, aceite de oliva y dos hojas de menta, también picadas.

 

Pon a tostar el pan, posteriormente extiende el queso fresco untable y esparce encima el pollo desmenuzado, los higos secos en láminas, las berenjenas asadas con unas gotas de aceite de oliva, los frutos secos picados, las otras dos hojas de menta picadas y cerrar con la tapa del pan.

 

Conseguirás un delicioso bocadillo mixto vegetal de frutos secos, pollo y hortalizas. Querrás repetir seguro!

 

 

 

Ya puedes encontrar nuestros higos secos en muchos supermercados, consúmelos para disfrutarlos a la vez que cuidas tu salud, ya que contiene grandes dosis de magnesio, fósforo, calcio, potasio, etc. Hoy venimos a contarte sobre los beneficios del magnesio.

 

El magnesio es uno de los elementos más abundantes en el planeta, es fundamental para multitud de procesos fisiológicos en el ser humano. Recuerda 100 gramos de higos secos proporcionan un 12% del valor medio diario recomendado.

 

Por otro lado, el valor medio diario que necesitamos de de magnesio, está sobre los 400 miligramos, y no es difícil de obtener si se tiene una alimentación variada y equilibrada, ya que se trata de un elemento muy abundante. Sin embargo, cubrir esta dosis puede ser difícil si nos alejamos demasiado de la dieta mediterránea. 

 

Este elemento metal alcalino es el séptimo en abundancia en la superficie del planeta, representando un 2% de la corteza terrestre, y es el tercero en presencia disuelto en el mar tras el cloro y el sodio. Este dato nos puede hacer entender la importancia que tiene en los procesos fisiológicos de los seres vivos, entre los cuales está la regulación muscular. 

 

Es el mineral que realmente importa en la regulación de la contracción muscular. Sin el magnesio, hay déficit crónico y los calambres son mucho más recurrentes. Es fundamental su presencia en el músculo a unos determinados niveles para que se regule bien la contracción muscular. 

 

También interviene en la transmisión del impulso eléctrico de diversas maneras, así como en la protección del ADN y ARN celulares frente a los cambios. Asimismo, forma parte de numerosas coenzimas con funciones importantes.

 

También es un mineral básico para nuestra flora intestinal, que lo utilizará para nuestro beneficio en el desarrollo de sus importantes funciones, por lo que la ingesta de magnesio siempre debe ser superior a la dosis mínima diaria, pues debe sobrar para que pase al intestino y alimente a la flora. A este respecto cabe decir que el 60% y el 70% del magnesio ingerido pasa al intestino. Por otro lado, el magnesio se presume fundamental para que el fósforo y el calcio se fijen bien en huesos y dientes y por tanto los alimentos ricos en calcio y fósforo pero sin magnesio, no son eficaces para fijar estos minerales. 

 

Pero las virtudes del magnesio no acaba aquí,T ya que también se relacionan los bajos niveles plasmáticos de magnesio con la ansiedad y la depresión, sin tener pruebas concluyentes al respecto. Lo que queda claro es que se trata de un mineral que debe estar muy presente en nuestra dieta o de lo contrario podemos padecer deficiencias con síntomas entro los que se relatan no solo los calambres sino también la ansiedad, el insomnio, problemas dentales, fracturas óseas o incluso en casos extremos síndromes neuronales como convulsiones y espasmos, especialmente en personas alcohólicas o deshidratadas.

 

Lo más importante a tener en cuenta es que si quieres, puedes cuidarte a través de una alimentación rica, variada y equilibrada. Una pequeña dosis de higos secos junto a otros alimentos como legumbres, cereales integrales, pescado azul, lácteos, frutos secos, frutas grasas, chocolate amargo, frutas pasas, espárragos trigueros, pueden aportarte la dosis que necesitas para conseguir el valor medio diario de magnesio. No bases tu dieta en productos procesados y comida con bajo perfil nutricional. Con una alimentación adecuada, podrás cuidarte naturalmente. Y no te olvides de los higos secos…

 


 

¿Sabías que el higo es una de las primeras frutas que comenzó a recolectar el ser humano? De esta práctica hay vestigios ya en el siglo X antes de Cristo. Fue un importante alimento en Grecia y Roma. 

 

Otra curiosidad es que es la fruta más mencionada en la Biblia. En el Antiguo Testamento se hace mención a su forma más habitual de consumo: en seco, tal y como te los ofrecemos actualmente en todos los formatos de Higos El Pajarero.

 

Los higos maduros frescos tienen un 80 % de agua, son muy frágiles y perecederos, y la única forma de conservarlos, si no se consumen de inmediato, es transformarlos en mermelada o secándolos.

 

Aunque el sabor de higos y brevas es similar, y se pueden usar ambas variedades, el higo suele ser siempre más sabroso, y es el ideal, sobre todo, para secar y preparar con él auténticas delicias dulces o saladas.

 

El higo en la cocina

 

Si bien, en lo que respecta a la cocina, el higo seco tanto como fresco, es más usado en preparaciones dulces, cada vez es más utilizado en platos salados, como entradas, acompañantes de embutidos, pizzas, en salsas, con pollo y un sinfín de posibilidades. Si te diriges al apartado de recetas de nuestro blog, encontraras auténticas recetas deliciosas, tanto para postres, galletas, budines como para platos salados. 

 

Un de las ventajas de los higos secos con respecto a los frescos, es que los secos, pueden consumirse todo el año y conservan buena parte de sus propiedades. Es cierto que son más calóricos que su variedad fresca, pero también es cierto que tienen seis veces más energía debido a su mayor concentración de azúcar, lo que resulta una gran ventaja para los deportistas, por ejemplo. 

 

Siguiendo con el tema culinario, si ya hemos mencionado acerca de la versatilidad del uso en platos dulces o salados, los higos secos, además del suave sabor, aportan un aspecto “artesanal” a todos los platos. Nos gustaría terminar con una cita: “Sabores tan atemporales y elementales como el higo continuarán satisfaciendo el maravilloso deseo de comer algo verdadero y único”.